


- El cortijo Jurado siempre ha estado rodeado de leyendas, de misterios que a día de hoy continúan sin explicación. Esta enorme finca, se encuentra en Málaga a pocos kilómetros de la capital. Desde tiempos remotos, la leyenda nos habla de antiguos crímenes llevados a cabo por personas de la alta sociedad del siglo XIX, señores que podían sobornar a placer para escapar de la justicia. Casos de desapariciones de muchachas que más tarde serían usadas en tétricos rituales sexuales satánicos traídos desde Francia e Inglaterra, siendo enterradas a grandes profundidades en el propio terreno del cortijo. Quizá por eso, la leyenda negra y los fenómenos extraños se manifiestan de forma frecuente. Son muchos los vecinos de esta finca que observan extrañas luces en mitad de la noche, sin que ninguna mano sea la causante de la incomoda iluminación. También es frecuente oír golpes y ruidos de dudoso origen. Un día un grupo de investigadores realizo una sesión de ouija lanzando una serie de preguntas y estas son las respuestas :
-¿Quien eres? -"E - L - E - N - A"
-¿Que edad tienes? -"12"
-¿Por qué estas muerta? -"ME MATARON"
-¿Fuiste una de las víctimas de los dueños de esta casa? -"SECUESTRO" -
¿Hicieron contigo algún tipo de ritual? -"MUCHO DAÑO"
-¿Había más gente inocente contigo? -"NIÑAS"
-¿En qué año ocurrió todo? -"NO SE"
-¿Donde estás enterrada? -"EN EL PATIO"
-¿Estas a mucha profundidad? -"4"
-¿Metros? -"SI"
-¿Estás sola? -"NO"
-¿Hay más niñas enterradas contigo? -"SI"
-Di nos el lugar exacto e intentaremos buscarte. -"SEÑAL" de
repente el guía de la sesión se quedo
inmóvil, como inerte y los intentos de sus compañeros por hacerle volver no parecían funcionar, el mismo recobró la consciencia y después del susto decidieron que lo mejor era regresar y abandonar ese lugar.
Empezaron a descender las escaleras para abandonar el edificio cuando uno de los chicos
profirió un grito ahogado, todos empezaron a sentir pánico cuando por una ventana que daba al patio observaron una luz que señalaba una zona del patio. Esto fue demasiado para ellos que huyeron despavoridos de la finca y nunca jamás regresaron.